Última actualización: septiembre de 2026
Has encontrado una vivienda por 250.000 €.
Tienes un buen sueldo. Un trabajo estable. No arrastras grandes deudas. Haces números y piensas: “Si el banco me concede la hipoteca, puedo comprarla”.
Pero entonces aparece la pregunta que puede cambiar completamente tus planes:
¿Cuánto dinero tengo que tener realmente ahorrado para comprar una casa?
Porque comprar una vivienda de 250.000 € no significa simplemente conseguir una hipoteca de 250.000 € y empezar a pagar cuotas.
Hay una entrada, impuestos, gastos asociados a la compraventa, tasación y otros desembolsos que debes tener previstos antes de firmar.
Y aquí llega una de las sorpresas más frecuentes entre quienes buscan su primera vivienda: puedes tener ingresos suficientes para pagar perfectamente una hipoteca y, aun así, no tener todavía el ahorro necesario para comprar.
Por eso, antes de enamorarte de una casa, conviene enamorarse un poco de los números.
Vamos a hacerlos.
¿Cuánto dinero necesito para comprar una casa en 2026?
Respuesta rápida
Como regla orientativa, si el banco financia alrededor del 80 % del valor de la vivienda, necesitarás aportar aproximadamente el 20 % restante con tus ahorros y disponer además de dinero para los impuestos y gastos de la compraventa.
El Banco de España explica que las entidades normalmente no conceden más del 80 % del valor de tasación y que la capacidad de pago del solicitante también es determinante para aprobar la operación.
Eso significa que no existe una cifra universal.
Pero sí podemos empezar con una fórmula sencilla:
Ahorro necesario ≈ entrada no financiada + impuestos y gastos de compra + tasación + margen de seguridad
Y esto es importante: hablar del famoso “30 % ahorrado” puede servir como primera orientación, pero no debería utilizarse como una regla exacta.
Dependerá de la vivienda, de la comunidad autónoma, de si es nueva o usada, de tu situación personal y, especialmente, del porcentaje de financiación que consigas.
¿Por qué normalmente necesito aportar una entrada?
Porque el banco no suele financiar el 100 % del precio de compra de una vivienda.
En una operación convencional, una referencia habitual es una financiación de hasta aproximadamente el 80 % del valor de tasación.
Esto significa que, para una vivienda valorada en 250.000 €, una financiación del 80 % equivaldría a:
200.000 € de hipoteca
Y tú tendrías que aportar:
50.000 €
Pero cuidado.
Todavía no hemos terminado.
A esos 50.000 € hay que sumar los impuestos y demás gastos relacionados con la compra.
Por eso, cuando alguien nos pregunta en Hipoteclick:
“Tengo 50.000 € ahorrados, ¿puedo comprar una casa de 250.000 €?”
la respuesta no debería ser automática.
Hay que estudiar toda la operación.
¿Cuánto necesito ahorrado para una vivienda de 150.000 €, 200.000 €, 250.000 €, 300.000 € o 400.000 €?
Veámoslo primero únicamente desde el punto de vista de la entrada, suponiendo de manera simplificada que consigues una financiación equivalente al 80 % del precio.
| Precio vivienda | Hipoteca 80 % | Entrada 20 % |
|---|---|---|
| 150.000 € | 120.000 € | 30.000 € |
| 200.000 € | 160.000 € | 40.000 € |
| 250.000 € | 200.000 € | 50.000 € |
| 300.000 € | 240.000 € | 60.000 € |
| 400.000 € | 320.000 € | 80.000 € |
Estas cifras no incluyen impuestos ni otros gastos de compraventa.
Por tanto, son solamente el punto de partida.
¿Cuánto dinero necesito para comprar una casa de 200.000 €?
Respuesta rápida
Si consiguieras una hipoteca del 80 %, necesitarías aportar inicialmente unos 40.000 € de entrada, más impuestos y gastos.
Por eso no deberías pensar:
“Tengo 40.000 €, puedo comprar una casa de 200.000 €”.
La pregunta correcta sería:
“Después de aportar esos 40.000 €, ¿tengo dinero suficiente para impuestos, gastos y para mantener un colchón financiero?”
Esa diferencia es fundamental.
¿Cuánto dinero necesito para comprar una casa de 250.000 €?
Con una financiación del 80 %, el cálculo inicial sería:
Precio de compra: 250.000 €
Hipoteca orientativa: 200.000 €
Aportación propia: 50.000 €
A esos 50.000 € habría que añadir los gastos e impuestos correspondientes.
Por eso una persona que tenga exactamente 50.000 € ahorrados podría encontrarse con que todavía no dispone de suficiente liquidez para completar la operación.
¿Y para una casa de 300.000 €?
Con el mismo supuesto:
Precio: 300.000 €
80 % financiado: 240.000 €
20 % aportación: 60.000 €
Nuevamente, los 60.000 € no representan necesariamente todo el dinero que necesitarás.
Hay que sumar el coste fiscal y los demás gastos de adquisición.
¿Qué gastos hay además de la entrada de la vivienda?
Aquí conviene diferenciar dos cosas que muchas veces se mezclan:
- Los gastos derivados de comprar la vivienda.
- Los gastos derivados de formalizar la hipoteca.
No son lo mismo.
Desde la entrada en vigor de la Ley 5/2019, el reparto de determinados gastos de formalización hipotecaria cambió significativamente.
En términos generales, en el préstamo hipotecario el cliente asume la tasación, mientras que la entidad prestamista soporta determinados gastos de formalización como los correspondientes a la gestoría, la inscripción registral de la garantía y los aranceles notariales de la escritura del préstamo, de acuerdo con la distribución establecida legalmente.
Pero eso no significa que comprar una vivienda no tenga otros gastos.
Los impuestos y costes propios de la compraventa siguen existiendo.
¿Qué impuestos pago si compro una vivienda de segunda mano?
En una vivienda usada, uno de los principales impuestos que tendrás que considerar es el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP).
Y aquí es donde no tiene sentido darte un único porcentaje válido para toda España.
El importe depende de la comunidad autónoma y pueden existir tipos reducidos o beneficios fiscales en función de circunstancias como:
- edad;
- discapacidad;
- familia numerosa;
- vivienda habitual;
- valor de la vivienda;
- nivel de ingresos;
- otras circunstancias previstas en la normativa autonómica.
Por eso, dos compradores que adquieran viviendas por exactamente el mismo precio en diferentes comunidades autónomas pueden necesitar cantidades distintas para completar la compra.
¿Qué impuestos pago si compro una vivienda nueva?
En vivienda nueva, la fiscalidad es diferente.
En términos generales, la compraventa está sujeta a IVA y pueden existir además otros impuestos asociados a la formalización de la adquisición.
Por eso, antes de reservar una vivienda nueva, conviene calcular específicamente su fiscalidad y no aplicar automáticamente las mismas cuentas que utilizarías para una vivienda de segunda mano.
¿Quién paga la tasación de la vivienda?
Respuesta rápida
La tasación necesaria para solicitar la hipoteca corresponde, con carácter general, al cliente.
La Ley 5/2019 establece que los gastos de tasación corresponden al prestatario.
Además, la tasación tiene una importancia mucho mayor de lo que parece.
No sirve únicamente para que alguien diga cuánto “vale” tu futura casa.
Su resultado puede afectar directamente a la financiación.
¿Qué pasa si compro por 250.000 € pero la tasación es inferior?
Aquí aparece uno de los problemas que más pueden alterar tus cálculos.
Imagina:
Precio acordado con el vendedor: 250.000 €
Tú has hecho tus números pensando que conseguirás aproximadamente:
200.000 € de hipoteca
Pero llega la tasación y el inmueble se valora por debajo de lo esperado.
La cantidad que la entidad esté dispuesta a financiar puede verse afectada y podrías necesitar aportar más dinero de tus ahorros.
Por eso nunca conviene llegar a una operación inmobiliaria con las cuentas demasiado ajustadas.
¿Y si la vivienda se tasa por encima del precio de compra?
Una tasación superior puede ser positiva, pero no significa automáticamente que el banco vaya a prestarte todo el dinero que necesitas.
La entidad también analiza:
- tus ingresos;
- estabilidad laboral;
- nivel de endeudamiento;
- ahorro;
- edad;
- otras obligaciones financieras;
- capacidad de devolución.
El Banco de España recuerda precisamente que la concesión no depende únicamente de la tasación, sino también de la capacidad de pago del cliente.
Una casa puede ser una excelente garantía.
Pero el banco también necesita confiar en que podrás devolver el préstamo.
Entonces, ¿de verdad necesito tener ahorrado el 30 %?
Respuesta rápida
No necesariamente. El “30 %” es una referencia muy extendida para hacer una primera estimación, pero no es una norma que se aplique exactamente a todas las compras.
Suele surgir de sumar aproximadamente:
20 % no financiado + impuestos y otros gastos
Pero tu cifra real puede ser inferior o superior.
Dependerá principalmente de tres variables:
1. La financiación que consigas.
2. Los impuestos aplicables a tu compra.
3. Los gastos concretos de la operación.
Por eso preferimos hablar de ahorro necesario personalizado y no de una regla universal.
¿Puedo comprar una casa sin tener el 20 % de entrada?
Respuesta rápida
En determinados perfiles y operaciones es posible obtener una financiación superior al 80 %, pero no debe darse por hecho.
Existen situaciones en las que determinadas entidades pueden estudiar porcentajes superiores dependiendo del perfil del solicitante, las características de la operación, garantías adicionales o programas específicos.
Esto resulta especialmente interesante para personas que tienen:
- buenos ingresos;
- estabilidad laboral;
- poca deuda;
- capacidad demostrada para pagar la cuota;
pero todavía no han conseguido acumular una entrada elevada.
Es decir, existe una diferencia enorme entre:
no poder pagar una hipoteca
y
no tener todavía el ahorro habitual para la entrada.
Son problemas distintos.
Y necesitan soluciones diferentes.
¿Se puede conseguir una hipoteca del 90 %?
Puede ocurrir, pero dependerá del perfil, de la entidad y de la operación.
Supongamos una vivienda de 250.000 €.
Financiación del 80 %
Hipoteca: 200.000 €
Entrada: 50.000 €
Financiación del 90 %
Hipoteca: 225.000 €
Entrada: 25.000 €
La diferencia de ahorro inicial es enorme:
25.000 € menos de entrada.
Pero conseguir mayor financiación también implica pedir más dinero al banco.
Y pedir más dinero significa, en igualdad de condiciones, asumir una cuota y un coste financiero superiores.
Por eso más financiación no siempre significa mejor hipoteca.
Hay que analizar si la cuota resultante es sostenible.
¿Y puedo conseguir una hipoteca del 100 %?
Existen operaciones que pueden alcanzar porcentajes elevados de financiación, pero son mucho menos habituales y dependen de circunstancias concretas.
No deberías organizar una compra dando por supuesto que vas a conseguir el 100 %.
Primero hay que estudiar el perfil y la operación.
Aquí cobra especial importancia contar con asesores hipotecarios expertos que conozcan qué entidades pueden tener mayor encaje con determinadas situaciones.
Porque presentar tu expediente indiscriminadamente a muchos bancos no necesariamente aumenta tus posibilidades.
Lo importante es saber dónde tiene sentido presentarlo y cómo hacerlo.
¿Qué ocurre con los avales y programas para primera vivienda?
Existen programas públicos destinados a facilitar el acceso a la primera vivienda a determinados colectivos que cumplen los requisitos establecidos.
Estos mecanismos pueden ayudar a solventar uno de los principales obstáculos para muchos compradores solventes: disponer de ingresos suficientes para pagar una hipoteca, pero no haber conseguido ahorrar toda la entrada habitual.
Sin embargo, un aval no significa que la hipoteca esté automáticamente concedida.
La entidad continúa realizando su análisis de solvencia y riesgo.
Por tanto, antes de contar con este tipo de programas dentro de tu presupuesto de compra, es fundamental comprobar:
- requisitos vigentes;
- límites de ingresos;
- condiciones personales;
- límites sobre el precio de la vivienda;
- entidades adheridas;
- disponibilidad y vigencia del programa.
Tener el dinero para la entrada no significa que puedas permitirte la vivienda
Este es uno de los errores más importantes que debemos evitar.
Imagina que tienes 80.000 € ahorrados.
Eso podría permitirte afrontar la entrada y los gastos de una vivienda de determinado importe.
Pero ahora imaginemos que tus ingresos mensuales son relativamente reducidos.
El problema deja de ser el ahorro.
Pasa a ser la capacidad de pago mensual.
El banco estudia ambas cosas:
¿Cuánto dinero aportas?
y
¿Puedes pagar cómodamente la deuda que queda?
Por eso nuestro siguiente análisis siempre debería ser:
¿Cuánta hipoteca puedo permitirme según mi sueldo?
No basta con saber cuánto tienes ahorrado.
También necesitas saber qué cuota puedes asumir sin convertir tu vivienda en un problema financiero.
¿Debo utilizar todos mis ahorros para comprar una casa?
Respuesta rápida
En general, no es recomendable quedarse sin liquidez después de comprar una vivienda.
Comprar una casa trae gastos que muchas veces aparecen justo después de recibir las llaves:
- mudanza;
- muebles;
- electrodomésticos;
- pequeñas reformas;
- reparaciones;
- comunidad;
- suministros;
- impuestos;
- imprevistos.
Si utilizas hasta el último euro para conseguir comprar, cualquier gasto inesperado puede obligarte a recurrir a financiación adicional.
Y empezar una hipoteca contratando inmediatamente un préstamo personal no suele ser el escenario ideal.
El error de pensar: “Si el banco me presta el dinero, significa que puedo permitírmelo”
No necesariamente.
El banco analiza si la operación encaja dentro de sus criterios de riesgo.
Tú deberías hacer una pregunta diferente:
¿Esta vivienda encaja con la vida que quiero tener después de comprarla?
Porque pagar una hipoteca no debería significar renunciar durante décadas a:
- ahorrar;
- viajar;
- formar una familia;
- cambiar de coche;
- afrontar imprevistos;
- disfrutar de tu dinero.
La mejor hipoteca no es necesariamente la de mayor importe que puedas conseguir.
Es aquella cuya cuota puedes integrar cómodamente en tu economía.
¿Qué debería calcular antes de empezar a buscar vivienda?
Antes de entrar en portales inmobiliarios y empezar a guardar casas como favoritas, intenta responder estas cinco preguntas:
1. ¿Cuánto tengo ahorrado realmente?
No cuentes dinero que necesitarás para otros objetivos inmediatos.
2. ¿Cuánto quiero conservar como colchón?
Decide qué cantidad no quieres utilizar en la compra.
3. ¿Cuánto puedo aportar a la entrada?
Ahorro disponible menos gastos previstos y colchón.
4. ¿Qué financiación podría conseguir?
Dependerá de tu perfil y de la operación.
5. ¿Qué cuota mensual puedo asumir cómodamente?
Esta última pregunta determinará si el precio de vivienda que tienes en mente es realmente razonable.
Ejemplo completo: quiero comprar una vivienda de 250.000 €
Vamos a unir todas las piezas.
Imagina una pareja que quiere comprar una vivienda habitual de 250.000 €.
Consiguen una financiación del 80 %.
Precio de compra
250.000 €
Hipoteca
200.000 €
Entrada
50.000 €
Ahora deben añadir:
- impuestos correspondientes a la adquisición;
- tasación;
- gastos propios de la compraventa que correspondan;
- posible mudanza o reforma;
- un colchón para imprevistos.
Por tanto:
tener 50.000 € no significa automáticamente estar preparado para comprar una vivienda de 250.000 €.
Necesitarán más liquidez.
Ahora cambiemos una sola variable.
Supongamos que por su perfil consiguen una financiación superior.
Su aportación inicial podría reducirse considerablemente.
Por eso dos personas que compran exactamente la misma vivienda pueden necesitar cantidades de ahorro muy diferentes.
¿Qué es mejor: esperar para ahorrar más o intentar conseguir más financiación?
Respuesta rápida
Depende de tu situación. Esperar puede permitirte reducir la deuda futura, pero en determinados perfiles puede tener sentido estudiar una financiación superior.
No hay una respuesta universal.
Hay que analizar:
- estabilidad laboral;
- capacidad de ahorro;
- precio de la vivienda;
- cuota resultante;
- edad;
- previsión de ingresos;
- situación del mercado;
- condiciones de la financiación disponible.
En Hipoteclick no creemos que la solución sea simplemente conseguir que el banco preste “todo lo posible”.
La cuestión es conseguir una estructura de financiación que tenga sentido para ti.
¿Por qué deberías estudiar tu hipoteca antes de encontrar casa?
Muchas personas siguen este orden:
1. Busco casa.
2. Me enamoro de una.
3. Negocio el precio.
4. Entrego una señal.
5. Empiezo a buscar hipoteca.
Y entonces aparecen los problemas.
Existe un orden mucho más prudente:
1. Analizar tu situación financiera.
2. Calcular tu capacidad hipotecaria.
3. Estimar la financiación que puedes conseguir.
4. Determinar cuánto ahorro necesitas conservar.
5. Definir tu presupuesto real de compra.
6. Buscar vivienda.
Así sabes desde el principio dónde puedes moverte.
¿Qué revisaría un asesor hipotecario antes de decirte cuánto puedes comprar?
Un análisis serio debería estudiar al menos:
- ingresos netos;
- tipo de contrato;
- antigüedad laboral;
- situación profesional;
- ingresos de todos los titulares;
- préstamos existentes;
- tarjetas y otras obligaciones;
- ahorro disponible;
- precio aproximado de compra;
- edad;
- plazo posible de financiación;
- características de la vivienda;
- importe que necesitas financiar.
Solo entonces tiene sentido responder:
“¿Qué casa puedo permitirme?”
¿Cómo puede ayudarte Hipoteclick antes incluso de encontrar vivienda?
Precisamente aquí empieza nuestro trabajo.
No necesitas esperar a tener una casa reservada para hablar con un asesor hipotecario experto.
Podemos estudiar previamente tu situación para ayudarte a conocer tres cifras fundamentales:
cuánto puedes comprar, cuánto deberías tener ahorrado y qué financiación podría encajar con tu perfil.
Después podemos buscar y negociar alternativas hipotecarias según las características de tu operación.
Porque llegar a una inmobiliaria sabiendo que buscas una vivienda de hasta 250.000 € no es lo mismo que llegar pensando:
“Supongo que el banco me dará la hipoteca.”
La primera situación te permite tomar decisiones.
La segunda puede hacerte perder tiempo, dinero e incluso una señal.
No busques primero tu casa. Busca primero tu número
Esta quizá sea la idea más importante de toda esta guía.
Antes de decidir dónde quieres vivir, deberías saber cuánto puedes comprar.
No para limitar tus sueños.
Sino para evitar convertirlos en un problema.
Tu presupuesto real no es únicamente:
“Tengo 60.000 € ahorrados.”
Es el resultado de combinar:
ahorro + financiación posible + gastos + cuota sostenible + colchón financiero.
Cuando conoces esas cifras, la búsqueda de vivienda cambia completamente.
Dejas de mirar casas que financieramente no encajan contigo y empiezas a negociar las que sí puedes comprar con mucha más seguridad.
Preguntas frecuentes sobre cuánto dinero necesitas para comprar una casa
¿Cuánto dinero tengo que tener ahorrado para comprar una casa?
Dependerá del porcentaje que financie el banco y de los impuestos y gastos aplicables. Como orientación inicial, muchas operaciones parten de una financiación cercana al 80 %, por lo que el comprador debe disponer de la parte restante y de liquidez adicional para impuestos y gastos.
¿Necesito obligatoriamente el 20 % de entrada?
No siempre. Existen operaciones con porcentajes de financiación superiores, aunque dependen del perfil del solicitante, la vivienda y los criterios de cada entidad.
¿Es cierto que necesito el 30 % del precio de la vivienda?
Es una regla orientativa muy utilizada, pero no una cifra universal. Tu necesidad real de ahorro dependerá de la financiación conseguida, la fiscalidad y los gastos concretos de tu compra.
¿Cuánto necesito para comprar una casa de 200.000 €?
Con una financiación hipotética del 80 %, la entrada sería de aproximadamente 40.000 €, a la que habría que añadir impuestos y gastos.
¿Cuánto necesito para comprar una casa de 250.000 €?
Con el mismo supuesto del 80 %, necesitarías unos 50.000 € para cubrir la parte no financiada, además de impuestos y gastos.
¿Cuánto necesito para una vivienda de 300.000 €?
Una financiación del 80 % dejaría aproximadamente 60.000 € de aportación propia, antes de impuestos y otros costes.
¿Puedo comprar una casa con 30.000 € ahorrados?
Dependerá del precio de la vivienda y del porcentaje de financiación que puedas conseguir. No puede determinarse únicamente a partir de tus ahorros.
¿Puedo conseguir una hipoteca del 90 %?
Es posible en determinadas operaciones y perfiles, pero no es una financiación estándar que deba darse por garantizada.
¿Puedo conseguir una hipoteca del 100 %?
Existen casos en los que puede alcanzarse una financiación muy elevada, pero son operaciones más específicas y dependen de los criterios de la entidad y del perfil del solicitante.
¿Quién paga la tasación de la hipoteca?
Con carácter general, la paga el prestatario.
¿El banco paga todos los demás gastos?
El banco asume determinados gastos asociados a la formalización del préstamo hipotecario, pero el comprador continúa teniendo que asumir los impuestos y gastos que le correspondan por la compraventa.
¿Qué pasa si la tasación es inferior al precio que voy a pagar?
Puede afectar al importe que la entidad esté dispuesta a financiar y obligarte a aportar más dinero propio.
¿Debería utilizar todos mis ahorros para comprar?
Conviene estudiar la operación de forma que puedas mantener un colchón financiero después de la compra.
¿Qué hago si tengo buen sueldo pero pocos ahorros?
Merece la pena estudiar tu perfil antes de descartar la compra. Dependiendo de tus circunstancias pueden existir entidades, porcentajes de financiación o programas específicos que permitan plantear la operación de otra forma.
¿Qué debería hacer antes de empezar a buscar vivienda?
Calcular tu presupuesto real. Saber cuánto puedes aportar, qué financiación podrías obtener y qué cuota puedes asumir te permitirá buscar vivienda con mucha más seguridad.
La cifra que necesitas conocer antes de comprar casa
¿Cuánto dinero necesitas para comprar una vivienda?
Ahora ya sabes por qué la respuesta no puede ser simplemente:
“El 30 %.”
Necesitas saber cuánto financiará el banco, cuánto tendrás que aportar, qué impuestos corresponden a tu compra, qué otros gastos tendrás y cuánto dinero quieres conservar después de firmar.
Y todavía falta una cifra incluso más importante:
cuánta hipoteca puedes permitirte pagar cada mes.
Porque tener suficiente dinero para comprar una casa no significa necesariamente poder mantener cómodamente esa hipoteca durante 20, 25 o 30 años.
Ese será el siguiente paso.
En Hipoteclick estudiamos tu perfil, analizamos tu capacidad financiera y te ayudamos a buscar, negociar y que no cometas errores al pedir una hipoteca.
Competimos por ti, pero nunca te dejamos solo.


